Contratamos por oficio, lo demás lo enseñamos
Por qué una incubadora de talento supera a un embudo de contratación, y cómo formamos a 1.200 personas sin bajar el estándar.
Equipo Spectrum

Las grandes personas se forman, no se encuentran. Esa única creencia define cómo contratamos y cómo dirigimos nuestros programas de formación.
El estándar es el criterio, no la trivia
No evaluamos si un candidato memorizó un algoritmo. Buscamos criterio: el instinto de elegir la solución simple, de nombrar bien una variable, de borrar código que no se gana su lugar. El criterio es difícil de fingir y maravilloso de cultivar.
La formación no es un gasto
Con los años hemos formado a más de 1.200 personas. Algunas se unen a nosotros, muchas van a otro lado, y está bien. Un ecosistema más fuerte nos mejora a todos, incluidos los clientes a los que servimos.
- Bootcamps a medida que reflejan proyectos reales
- Mentoría y revisión de código de ingenieros senior
- Una cultura donde preguntar es una fortaleza, no una debilidad
La programación como motor de cambio
No somos solo una fábrica de desarrollo de software. Nos apasiona construir incubadoras de talento, con la programación como motor de cambio en el mundo. Cuando un ingeniero junior entrega su primera funcionalidad en producción, se entregó algo más grande que una funcionalidad.
Ese es el trabajo. Construir el producto, construir a la persona, y el siguiente producto ya es mejor.
